La Policía de San Juan se encuentra sumergida en un profundo revuelo institucional tras confirmarse una nueva denuncia penal por la desaparición de otra escopeta de una de sus dependencias oficiales. La alarmante novedad se conoció apenas cuarenta y ocho horas después de que se reportara el robo de un arma de fuego similar desde el interior de un patrullero perteneciente a una subcomisaría del departamento Rawson. En esta oportunidad, el faltante de material bélico estatal se registró en la comisaría de 25 de Mayo, abriendo un fuerte interrogante sobre la custodia del armamento.

Según publicó Tiempo de San Juan, el escenario judicial y administrativo es complejo, ya que las autoridades policiales de la Comisaría 10ª de Villa Santa Rosa aún no logran determinar con precisión si el elemento fue extraviado accidentalmente en medio de una mudanza interna o si fue blanco de un hurto perpetrado por terceros.

Padre e hijo entre rejas luego de un tiroteo en Chimbas: secuestraron armas

La denuncia formal fue asentada el pasado lunes por el propio jefe de la mencionada sede de 25 de Mayo y el expediente se caratuló preventivamente como actuaciones por extravío, bajo la estricta mirada del fiscal Andrés Ghilardi, quien conduce la UFI Delitos contra la Propiedad.

La UNSJ y el EPSE crearán el primer mapa geotermal de San Juan

La principal hipótesis de los investigadores radica en que la escopeta, una de tipo Ithaca, se habría traspapelado debido a las refacciones edilicias y movimientos de mobiliario que se están llevando a cabo en el edificio departamental. Sin embargo, el Ministerio Público Fiscal no descarta que el arma haya sido sustraída con anterioridad y que el personal recién advirtiera su ausencia al momento del inventario. Por este motivo, se solicitaron registros de cámaras de seguridad y se ordenó tomar declaración testimonial a todos los uniformados de la seccional.

La emoción de Vicente tras ganarse en Canal 13 la camiseta del San Juan Rugby Club

Esta nueva causa agrava el malestar interno que ya existía en la fuerza por el robo de una escopeta Remington 870 Tactical en Rawson. Aquel hecho ocurrió en la Subcomisaría Barrio Buenaventura Luna, cuando los efectivos a cargo de un patrullero notaron a las 22:00 horas del lunes que el armamento ya no estaba en el asiento trasero del móvil. Aquella comitiva había realizado un traslado previo hacia el Instituto Nazario Benavídez, en Zonda, por lo que la justicia aún intenta establecer si el golpe delictivo se concretó en dicho departamento o frente a la propia base de la subcomisaría rawsina.