Una investigación por la violenta usurpación de una vivienda en Capital terminó este martes a la madrugada con un megaoperativo policial. Efectivos de la División UFI Genérica cercaron cuatro domicilios de forma simultánea, logrando detener a tres hombres y dejar a una mujer bajo prisión domiciliaria por tener hijos menores a cargo.
La pesadilla para la propietaria de la casa, ubicada en el barrio Costa Canal, comenzó la medianoche del 16 de junio. Según la denuncia, la mujer escuchó un fuerte golpe en la puerta trasera y, al asomarse, se encontró con dos delincuentes armados de apellido Zabaleta. "Esta casa ahora es mía y la vamos a usar para vender droga", le gritaron textualmente antes de echarla bajo amenazas de muerte y robarle los papeles de la propiedad.
Golpes simultáneos y secuestro de droga
Con la orden del juez, los investigadores irrumpieron con las primeras luces del día en varias viviendas de los barrios Echeverría y Costa Canal III, logrando desarticular por completo a la banda familiar:
- Primer búnker (Barrio Echeverría): cayó un hombre de apellido Zabaleta (41). En su habitación ocultaba una manopla de metal, una balanza de precisión y 48 gramos de marihuana distribuidos en cogollos, picadura y cigarrillos listos para la venta, lo que obligó a intervenir al personal de Drogas Ilegales.
- Segundo golpe (Barrio Echeverría): atraparon al otro hermano Zabaleta (43), quien tenía en su poder los documentos robados de la vivienda usurpada.
- La casa de la madre (Barrio Echeverría): en la propiedad de una mujer de apellido Tejada (madre de los líderes de la banda) se incautaron las prendas de vestir que los delincuentes usaron la noche del ataque.
- Cuarto allanamiento (Costa Canal III): la policía detuvo a un hombre de apellido Barrozo y a una mujer Zabaleta, quien quedó con arresto domiciliario. Allí también encontraron más papeles de la casa tomada.
Todos los detenidos varones fueron trasladados a la Comisaría 2° mientras esperan la audiencia de formalización. La causa quedó caratulada por la Justicia como usurpación agravada por el uso de armas y amenazas.