Cerca de las 8:30 de este lunes, un nene de apenas seis años terminó internado con heridas de consideración tras protagonizar un fuerte siniestro vial en la intersección de las calles San Isidro y Divisoria.
De acuerdo con los datos recabados en el lugar del hecho y difundidos por Radio Láser, el episodio ocurrió de manera imprevista. El pequeño se encontraba en el interior de un domicilio de la zona cuando, por motivos que se intentan establecer, salió corriendo directo hacia la calzada. En ese preciso instante, un automóvil marca Renault pasaba por el lugar y, a pesar de los intentos por esquivarlo, terminó impactando al menor con su parte delantera derecha, provocándole una violenta caída sobre el asfalto.
Lejos de darse a la fuga, el automovilista detuvo la marcha del vehículo de inmediato, descendió del rodado y se acercó para brindar los primeros auxilios. En medio de la lógica conmoción, el conductor colaboró con la familia del nene para trasladarlo de urgencia al Microhospital departamental Stella Molina.
En el centro asistencial el personal médico le brindó las primeras atenciones y estabilizó al paciente. Sin embargo, debido a la grevedad de los golpes sufridos, los profesionales de la salud ordenaron su inmediato traslado hacia el Hospital Dr. Guillermo Rawson, en la Capital, para la realización de estudios complementarios de mayor rigurosidad y dejarlo bajo estricta observación médica.
El hecho motivó el despliegue de un operativo en la esquina del accidente. Las actuaciones policiales quedaron radicadas en la Subcomisaría San Isidro, bajo la estricta carátula legal de Actuaciones por Siniestro Vial. Tomó inmediata intervención la UFI Delitos Especiales.
Por expresa instrucción del ayudante fiscal de turno, los peritos e investigadores policiales iniciaron una serie de medidas de rigor en el lugar para determinar las responsabilidades del caso. Se confeccionó un acta de inspección ocular detallada y un croquis ilustrativo de las calles. Se ordenó un exhaustivo relevamiento de las cámaras de seguridad públicas y privadas.
Al conductor se le practicó el test de alcoholemia correspondiente y se verificó que toda la documentación del vehículo Renault estuviera en regla.
También se dispuso la intervención del médico legista para certificar oficialmente la evolución y gravedad de las lesiones del pequeño.