El comercio minorista sanjuanino cerró mayo con números preocupantes y que tienen similitud con el momento económico que atraviesan distintos sectores en toda la Argentina. Según el relevamiento elaborado por la Cámara de Comercio Comerciantes Unidos de San Juan, las ventas descendieron un 15% interanual medidas en unidades, mientras que la rentabilidad de los negocios sufrió una caída del 20% respecto del mismo período de 2025.

La situación también mostró señales negativas en comparación con el mes anterior. De acuerdo con el informe, las ventas retrocedieron un 10% frente a abril y las ganancias se redujeron un 15%, profundizando la preocupación entre comerciantes, especialmente en el segmento de pequeñas y medianas empresas.

Desde la entidad señalaron que la caída responde a una combinación de factores económicos que afectan tanto a consumidores como a empresarios. La pérdida del poder de compra de los salarios, el creciente uso del crédito para financiar gastos cotidianos y el incremento de las tarifas de servicios públicos figuran entre las principales razones del deterioro observado durante mayo.


Los hábitos de consumo reflejan esa realidad. El estudio indicó que la mitad de las operaciones comerciales se realizaron con tarjetas de crédito, mientras que las billeteras virtuales concentraron el 30% de las ventas. En contraste, apenas el 20% de las compras se concretó mediante efectivo o tarjeta de débito. El ticket promedio alcanzó los 80.000 pesos.

El análisis por sectores mostró comportamientos diferentes. Farmacia y perfumería fue uno de los pocos rubros que logró escapar de la tendencia negativa, con un crecimiento cercano al 2%, mientras que Muebles y decoración encabezó las mayores bajas del mes, evidenciando el impacto de la retracción del consumo sobre los bienes considerados no esenciales.

El informe también puso el foco en las diferencias entre los principales centros comerciales de la provincia. Mientras que la Ciudad de San Juan mantiene niveles de ocupación cercanos al 90%, en el departamento Rawson la cifra ronda el 80%, producto del cierre de locales históricos y de una situación que los comerciantes califican como delicada.

A ello se suman otros obstáculos para la actividad. Los elevados alquileres y la presión impositiva continúan siendo señalados como factores que complican la continuidad de numerosos emprendimientos comerciales, especialmente en un contexto de ventas en retroceso.

Pese a los resultados adversos, el sector no pierde el optimismo. Desde Comerciantes Unidos consideran que junio podría marcar el inicio de una recuperación, impulsada por dos eventos que tradicionalmente generan movimiento en el mercado: las compras vinculadas al Día del Padre y el consumo asociado al interés que despierta el Mundial.