Al cumplirse 32 años del brutal atentado terrorista de 1994 que le costó la vida a 85 personas, la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA) conmemoró un nuevo aniversario con un fuerte y directo reclamo hacia el poder político y los tribunales federales, según informó Argentina Informa.
El presidente de la mutual, Osvaldo Armoza, fue el encargado de alzar la voz en un discurso enérgico. Con el presidente Javier Milei escuchándolo desde la primera fila, el dirigente comunitario no anduvo con vueltas para describir la realidad del expediente penal: denunció que la investigación está paralizada y acusó que durante el último año la causa pareció "detenida, adormecida o cajoneada".
Para Armoza, estos 32 años sin culpables tras las rejas representan un "abismo intolerable" provocado por años de desidia, complicidades y errores del Estado.
Desde el escenario se exigió a la Cámara Federal de Casación Penal que resuelva con urgencia la validez del juicio en ausencia, una herramienta clave para procesar a los ciudadanos iraníes acusados de planificar el ataque.
Asimismo, las críticas apuntaron a la lentitud del juez federal Daniel Rafecas para elevar tramos claves a juicio oral y se recordó con indignación que el Juzgado Federal N° 6 (que lleva la causa madre) acumula seis años sin un magistrado titular. Ante esto, se instó al Ejecutivo y al Congreso a apurar la cobertura de vacantes en la justicia federal.
Por otro lado, la embestida también alcanzó a los fiscales. Mientras se destacó la labor de Sebastián Basso, se calificó como "absolutamente nulo" el aporte del fiscal Miranda dentro de la Unidad Fiscal AMIA.
En sintonía, la mutual solicitó formalmente a la Corte Suprema que revoque la absolución de Carlos Telleldín, asegurando que existen pruebas históricas de la ex SIDE que lo vinculan con la entrega de la camioneta Trafic usada como coche bomba.
El Presidente de la Nación asistió a la ceremonia acompañado por una comitiva de primera línea, que incluyó a su hermana y secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, el jefe de Gabinete, Diego Santilli, y la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, quienes compartieron la primera fila junto a sobrevivientes, familiares de las víctimas y diplomáticos extranjeros.