Una de las figuras más queridas y comentadas de este torneo es Josimar José Évora Dias, popularmente conocido como Vozinha. A sus 40 años, el arquero de la Selección de Cabo Verde conmovió al mundo con sus atajadas ante gigantes como España y Argentina.

Vozinha se volvió un fenómeno viral que incluso multiplicó exponencialmente sus seguidores en plataformas oficiales, pasando de 50.000 a millones en cuestión de semanas gracias al respeto ganado en el campo de juego.

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Sin embargo, más allá de su desempeño deportivo, las cámaras y las redes sociales pusieron el foco en una llamativa mancha blanquecina en su ojo izquierdo. Tras la ola de rumores que sugerían que el arquero jugaba "casi ciego", la comunidad médica salió a aclarar la afección real que padece: pterigión.

De acuerdo con las guías oficiales de instituciones oftalmológicas de referencia, el pterigión es un crecimiento benigno de tejido carnoso de forma triangular que se eleva sobre la conjuntiva y se extiende de manera lenta hacia la córnea. Científicamente no produce ceguera total instantánea, pero de no tratarse de forma adecuada, puede invadir el eje visual.

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Los especialistas explican que esta patología deforma la córnea, generando un astigmatismo importante que causa visión borrosa, además de síntomas crónicos muy molestos como ardor, enrojecimiento, lagrimeo y una constante sensación de tener “arena” dentro del ojo.

La aparición de esta anomalía no es casual y se vincula directamente con el entorno geográfico del futbolista. Un sitio médico especializado señala que los principales factores de riesgo que aceleran la formación del pterigión son la exposición prolongada y sin protección a los rayos solares ultravioleta (UV), el viento fuerte, el polvo ambiental y los climas secos.

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Cabo Verde posee condiciones climáticas caracterizadas justamente por el calor extremo, vientos intensos y altos niveles de arena en suspensión, un escenario propicio para el desarrollo de esta afección, especialmente en deportistas al aire libre.

Aunque la afección puede requerir una cirugía ambulatoria simple en casos avanzados para retirar el tejido sobrante y evitar que vuelva a crecer, el histórico arquero caboverdiano demostró que ninguna condición visual fue un impedimento para competir al máximo nivel.