Sequía en San Juan: ¿las nevadas fueron un respiro o una falsa sensación de tranquilidad?
El investigador de la Universidad Nacional de San Juan, Silvio Pastore, aseguró que las precipitaciones registradas en la cordillera son de las más importantes de los últimos 25 años y podrían representar un alivio para la crisis hídrica
Las intensas nevadas que cubren la cordillera sanjuanina despertaron expectativas sobre una posible mejora en la disponibilidad de agua para la provincia. Sin embargo, desde la Universidad Nacional de San Juan (UNSJ) advirtieron que, si bien el fenómeno representa una gran noticia, no alcanza para dejar atrás años de sequía.
El director del Gabinete de Estudios de Geocriología, Nivología y Cambio Climático de la Facultad de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales de la UNSJ, Silvio Pastore, aseguró que "ha sido una nevada de las más importantes del último cuarto de siglo", aunque insistió en que San Juan no debe relajarse en la administración del recurso hídrico.
"No podemos permitirnos confundirnos o distraernos", advirtió el especialista al referirse a la necesidad de continuar mejorando la gobernanza del agua en la provincia.
Una buena noticia
Pastore explicó que el ingreso de un río atmosférico cargado de humedad permitió que se registraran nevadas persistentes en gran parte de la cordillera argentina, un fenómeno clave para la acumulación de nieve.
Según indicó, las sucesivas precipitaciones favorecen la conservación del manto nivoso, ya que cada nueva capa protege a la anterior de la radiación solar y de la sublimación.
"Estas nevadas sucesivas van acumulando niveles de nieve. Las últimas nevadas protegen a las anteriores de la sublimación y de la radiación solar, y eso es bueno para que esa nieve llegue a la primavera, que es cuando más la necesitamos", explicó.
La esperanza
El investigador sostuvo que, si durante agosto o septiembre se registra un nuevo episodio similar, San Juan podría tener un importante alivio tras el prolongado período de sequía.
"Habrá que esperar que tengamos otro evento similar en agosto o septiembre. Eso nos daría un respiro en cuanto a que podamos salir de este período tan prolongado de sequía", afirmó.
Un mensaje de fondo
Además de calificar al fenómeno como una de las nevadas más importantes de los últimos 25 años, Pastore señaló que las condiciones climáticas del Pacífico Ecuatorial, influenciadas por un año Niño extremo, podrían favorecer nuevas precipitaciones tanto durante este año como el próximo.
No obstante, dejó un mensaje claro: las abundantes nevadas no deben generar una falsa sensación de tranquilidad.
Para el especialista, el verdadero desafío sigue siendo administrar de manera eficiente el recurso hídrico, ya que la crisis del agua en San Juan no se resolverá únicamente con un invierno generoso en precipitaciones. "No podemos permitirnos confundirnos o distraernos", concluyó.